lunes, 9 de junio de 2014

Por que invertir en la bolsa

¿Existe algún beneficio de invertir en la Bolsa?
La respuesta es SI: la Bolsa es un ingrediente fundamental para conformar un portafolio de inversión eficiente que permita incrementar tu patrimonio en el largo plazo.




¿Qué es un Portafolio?
Portafolio. Es una combinación de dos o más títulos valores o activos financieros (instrumentos de inversión), en poder de una persona natural o jurídica. Se le conoce también como cartera de inversión. Es el conjunto de instrumentos de inversión que elige un inversionista, buscando el mejor rendimiento posible de acuerdo a su perfil como inversionista.

Para conformar un portafolio exitoso, un inversionista debe buscar una mezcla de instrumentos y valores financieros que le permitan obtener el más alto rendimiento y al mismo tiempo minimizar lo más posible el riesgo.  El secreto para lograr ambas cosas, es la diversificación.

La diversificación es clave en tus inversiones porque te permitirá obtener rendimientos atractivos protegiendo tu capital, al no depender de una sola institución emisora o de un solo mercado.

Por ejemplo: si inviertes en un pagaré bancario, sabes que obtendrás un cierto rendimiento y cuándo lo obtendrás. A pesar de la seguridad que esto implica, dependes de una sola institución que te prometió un rendimiento determinado, y dicho rendimiento tiende a ser bajo. Pero no sólo eso, sino que generalmente ya estás amarrado a una sola institución, a un solo rendimiento, a un solo plazo y a un solo mercado, lo cual rompe por completo con el principio fundamental de la diversificación.

Ahora imagina que puedes invertir en un conjunto de diversos instrumentos, a diferentes plazos y a diferentes tasas, pero que no estás seguro cuál es la mejor opción, pues no sabes si las tasas van a bajar o subir y además, algunos expertos te dicen que es posible que el dólar suba de precio (es decir que se devalúe el peso). Tu ejecutivo te ofrece dos opciones: Una inversión a 3 meses al 6% anual y una al 8% anual
 
¿Qué hacer?
 
Si optas por cualquiera de las tres opciones por separado tu riesgo de equivocarte es más alto, pues ¿Que pasa si inviertes a un año al 8% y el dólar sube 25%? ¿ó que pasa si inviertes a un año al 8% y el dólar baja 10%, pero como ya amarraste el dinero a un año, ya no puedes comprarlo? (si el dólar se veía atractivo para algunos antes, una vez que está más barato sería más atractivo) 

La Bolsa es históricamente la alternativa de inversión que más rentabilidad deja en el largo plazo. Por eso es un ingrediente indispensable en todo portafolio éxito
 
Muchas personas tienen en mente la idea de eventualmente poner un negocio propio, o invertir en alguno, precisamente es a través de la bolsa como podemos hacernos socios mediante la inversión en las principales empresas del país.


¿Puede cambiar mi vida el invertir en Bolsa?

Sí puede, sobre todo si lo que queremos es formar un patrimonio a lo largo del tiempo.
La información histórica nos dice que la Bolsa es un vehículo ideal para incrementar el patrimonio.

Por ejemplo: si existen dos inversionistas: “A” que sólo invierte en pagarés y “B” que invierte en Bolsa. Si ambos inversionistas “A” y “B” ahorran mensualmente la misma cantidad y ambos desean alcanzar la meta de un millón de pesos, a lo largo del tiempo se verá como el inversionista “A” que invirtió en pagarés bancarios, va acumulando mucho menos saldo, frente al inversionista “B” que sus aportaciones mensuales las invirtió en Bolsa. Según el comportamiento histórico de la Bolsa, podríamos afirmar que el inversionista “B” llegará a la meta en una cuarta parte del tiempo que le tomará al inversionista “A”.

¿Por qué paga más la Bolsa que la renta fija?

Si lo queremos explicar muy simplemente, es porque los negocios dejan más que los préstamos.

Cuando una empresa pide prestado, lo hace porque tiene un plan de negocios y espera ganar bastante más dinero que lo que le cuesta financiarse. Por otro lado, los inversionistas y dueños de las empresas más grandes del país, que son las que cotizan en la Bolsa, financian directamente a sus empresas inyectándoles más capital cuando esperan obtener un rendimiento muy superior al de CETES, de lo contrario, no invertirían su patrimonio en capital del negocio, sino en dichos CETES. A la larga las empresas exitosas van creciendo y van acumulando valor mucho más rápido que lo que crece el costo del dinero.

Por último, es importante considerar que la tasa de interés que obtiene un inversionista pequeño, siempre será menor que la que obtiene un inversionista que maneja volúmenes muy importantes de dinero, es decir, entre más dinero se compra, más tasa se puede obtener; sin embargo esto no pasa con las acciones.  Cuando uno compra acciones en la Bolsa, todos ganan lo mismo en proporción a su inversión, ya que las utilidades de la empresa se reparten por partes iguales a cada acción, sin hacer distinción de cuántas acciones tiene cada uno. Igualmente, cuando uno compra las acciones o las vende, lo hace al precio del mejor postor y el volumen que se compra o se vende no tiene mayor relevancia.  Si existe un vendedor de un millón de acciones a un precio “x”, yo le puedo comprar cien o mil o cien mil, al mismo precio.  Ya habrá otros compradores que le compren el resto.

Ya sea acciones o bonos, los inversionistas deben evaluar la conveniencia de invertir en Bolsa tal y como lo harían en cualquier negocio. En otras palabras, vale la pena destinar tiempo a entender los principios básicos de cómo opera el mercado y estudiar las opciones de inversión disponibles. Invertir en acciones significa ser socio de un negocio y participar de sus utilidades futuras. Invertir en deuda, es prestar recursos a un negocio o al gobierno, y obtener un rendimiento con la promesa de que el emisor te regresará el capital que invertiste más los intereses pactados, en una fecha determinada.

Todas las empresas y los gobiernos, pueden enfrentar épocas de bonanza y épocas difíciles, por ello es importante entender los retos, riesgos y oportunidades que diversos negocios ofrecen y la conveniencia de invertir en acciones o en bonos emitidos por varios negocios que buscan recursos en el mercado, y no sólo en uno.

La principal diferencia que existe entre invertir en un negocio que cotiza en Bolsa y otro que no lo hace, es decir, la diferencia entre una empresa pública y una privada, es que en la Bolsa existe un tercero –el mercado- quien evalúa de manera continua el desempeño y las perspectivas del negocio en el que se está invirtiendo. En otras palabras, es el propio mercado y el gran público inversionista, quien le da un valor o precio diariamente a cada instrumento o valor. Otra diferencia importante es, que cuando existe un desacuerdo importante entre los socios principales de una empresa privada (que no cotiza en la Bolsa), para poder salir de la misma, el inversionista tendrá que enfrentar un proceso de disolución que posiblemente llevará tiempo, además del desgaste obvio implícito en un proceso de este tipo. Existe el riesgo que, si las decisiones que lleva- ron a dicho inversionista a salirse de la sociedad, están relacionadas con una mala decisión de negocios, éste pueda ser afectado, poniendo en duda la posibilidad de recuperar la inversión. En Bolsa, si a un inversionista no le gustan las decisiones del grupo de socios principales o de la administración del negocio, simplemente vende sus acciones.

Así como cuando se invierte en acciones cuando se decide  invertir en bonos que emiten las empresas, también se debe analizar cuidadosamente la inversión. La evaluación de la conveniencia de invertir o no en la deuda que ofrece una compañía en el mercado, debe ser igual al proceso descrito arriba, salvo una diferencia: se busca hacer énfasis en la capacidad y voluntad de pago que tiene la empresa, tanto del capital como de los intereses, en lugar de fincar la decisión en su capacidad de crecimiento.

¿Si la Bolsa es la mejor opción, por qué no invertirlo todo en la Bolsa?
Por dos razones: por la diversificación que ya analizamos y por el perfil de cada inversionista, mismo que está aso- ciado al plazo en el que se requerirán sus recursos y a la tolerancia al riesgo que cada individuo tiene. En forma general, el perfil del inversionista está influido en forma directa por su ciclo de vida.

Al invertir en una empresa, no existe certidumbre plena sobre cuánto tiempo se llevará en crecer y generar los resultados que se anticipaban al momento de conformar el negocio. Muchos factores pueden cambiar el entorno para cualquier negocio. Por ejemplo, el grado de competencia puede cambiar, y siempre existirá un cierto nivel de incertidumbre sobre el éxito o fracaso de un negocio, pues se trata de inversiones que no solo requieren de análisis sino de tiempo para que éstas maduren.

En otras palabras, al invertir en un negocio como es el caso al invertir en acciones de las empresas que cotizan en Bolsa, no es conveniente invertirlo todo, pues violaría una recomendación recurrente y elemental en las inversiones: la diversificación.

Nuestro Ciclo de Vida en Finanzas Personales En términos de la formación de nuestro ahorro, básica- mente tenemos tres momentos de nuestra vida:

1) Cuando no generamos ingresos. En este periodo, invertimos en nuestra educación y dependemos de otros para poder conseguirlo.

2) Periodo productivo. En la medida que nos lo permite nuestro progreso individual, buscamos también formar una familia, y tenemos capacidad de ahorrar y formar un patrimonio con nuestros ahorros.

3) Periodo de retiro. Básicamente viviremos de lo construido con anterioridad y ello involucra no sólo una pensión, sino también que nuestra calidad de vida de- penderá de la formación de ahorro que hicimos con anterioridad. Por ello las decisiones de ahorro que tomemos ahora, serán cruciales en nuestra vejez

La realidad: Los grandes inversionistas sólo invierten en acciones de empresas cuando esperan que las ganancias (de mediano y/o largo plazo) les dejen más que la inversión en bonos. Por eso la bolsa deja más a la larga que las inversiones de renta fija (instrumentos de deuda)

Jose Eliud Garcia Martinez

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